HISTORIAS CON INTENCIÓN: VÁCLAV HAVEL

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Václav Havel (5.10.36 – 18.12.11), escritor, dramaturgo y político checo, fue el noveno y último presidente de Checoslovaquia (1989 – 1992) y el primero de la República Checa (1993-2003).

Inició su carrera como autor teatral en 1963 y pronto alcanzó reconocimiento internacional. Sin embargo, su apoyo al movimiento de resistencia ante la invasión soviética de Checoslovaquia en 1968 llevó a las autoridades de este país a prohibir sus obras. A partir de ese momento Havel se dedicó con más empeño a la actividad política, lo que incluso lo llevó a prisión en varias ocasiones durante la dictadura comunista. En 1977 fue uno de los fundadores y signatarios del manifiesto llamado “Carta del 77”.

El 29 de diciembre de 1989, siendo líder del denominado “Foro Cívico”, el primer movimiento legal de oposición al régimen comunista en cuarenta años, Havel fue elegido Presidente de Checoslovaquia por unanimidad de la Asamblea Federal. En 1992, tras la declaración de independencia de Eslovaquia, dijo que no quería presidir el desmembramiento de su país y, antes de que éste se materializara, dimitió. Al año siguiente, una vez creada la República Checa como uno de los dos estados sucesores de Checoslovaquia, Václav Havel se presentó a las elecciones presidenciales y obtuvo la victoria. A pesar de que la Constitución de la nueva república limitaba mucho los poderes presidenciales respecto de los que antes había ostentado, Havel se erigió como una figura de enorme autoridad moral, tanto dentro como fuera de su país. Quizás la siguiente frase, que escribió en 1979, dé idea de cuál fue su actitud ante la opresión y de la consideración que llegó a alcanzar entre sus conciudadanos:

… nunca decidimos convertirnos en disidentes. Nos volvieron disidentes sin casi saber cómo, a veces acabamos en prisión sin saber bien por qué. Simplemente seguimos adelante e hicimos lo que creímos que debíamos hacer, lo que parecía decente hacer, ni más ni menos.

En Abril de 2011 su viuda, Dagmar Havlová, autorizó la creación del “Premio Václav Havel a la disidencia creativa”, que pretende rendir homenaje a aquellos que:

… se implican en la disidencia creativa, demostrando valor y creatividad para desafiar a la injusticia…

 En 1986, bajo el título en inglés “Disturbing the Peace” (Alterando la paz) (1), se publicó en forma de libro una larga entrevista del periodista checo Karel Havízdala al que poco después, por muy lejano que entonces pudiera parecer, se convertiría en el noveno Presidente de la República. En el prólogo de la edición de 1990 Paul Wilson, traductor de la obra al inglés y residente en Checoslovaquia durante muchos años, trata de situar al lector en la atmósfera que se respiraba durante los años de la dictadura, con el fin de que éste pueda apreciar mejor el sentido vital que Hável dio a la resistencia al régimen. Como botón de muestra el prologuista se refiere a un ensayo escrito por el dramaturgo en 1975, dirigido al entonces Presidente de la República, Gustav Húsak, y, por supuesto, publicado en el extranjero. En él se hablaba del estado de desolación del país y el autor describía una sociedad gobernada por el miedo, un miedo existencial gris, que nada tenía que ver con el terror de Estalin, pero que penetraba en la vida diaria a través del más mínimo resquicio y le hacía a uno pensarse dos veces cada cosa que uno decía o hacía. El régimen, decía Hável, era “entrópico”, una fuerza que gradualmente iba reduciendo la energía vital, la diversidad y la impredecibilidad de la sociedad checoslovaca a un estado de deslucida e inerte uniformidad. Eso sí, el escrito contenía una predicción: que antes o después el régimen sería víctima de su propio “principio letal”, ya que la vida no puede ser destruida para siempre.

Hoy en día parece que, al son del mantra “no hay otra solución”, todos los que deciden se han puesto de acuerdo en que el mundo tiene que subir esta cuesta marcha atrás, sumidos en una vorágine “entrópica” de primas de riesgo, recortes de derechos, desprecio a los ciudadanos y tristeza, que nos arrastra hacia el desagüe. En circunstancias así reconforta repasar la historia y encontrarse con personas que, como Hável, hicieron el cambio posible a fuerza de creer en él, no importa la profundidad del pozo desde donde miraban un recorte del cielo en ese momento.

También es una buena oportunidad para repasar la experiencia acumulada por esos luchadores. Por ejemplo, en “Disturbing the Peace” Hável describe la lucha por mantener a flote una pequeña revista literaria frente a la presión del Partido Comunista, a mediados de los sesenta. En esa lucha aprendió una nueva táctica: cuando te enfrentes con un centro de poder, no te pierdas en vagos debates ideológicos; lucha por cosas concretas y mantén tu posición hasta el final.

Paul Wilson, el prologuista del libro, reflexiona sobre esta lección:

El martes 28 de Noviembre de 1989 por la mañana, Hável encabezó una delegación del Foro Cívico para negociar con el gobierno mayoritariamente comunista. En esta ocasión no se trataba de una revista, se trataba del país. Diez días antes, la “Revolución de Terciopelo” se había puesto en marcha a raíz de una manifestación de estudiantes en Praga; a ello siguió una semana de manifestaciones multitudinarias que culminaron en la huelga general del lunes, 27 de Noviembre. A primera hora de la tarde del martes, a continuación de la reunión, el gobierno anunció que aceptaba eliminar el papel dirigente del Partido Comunista de la constitución. No sabemos lo que se dijo en esa reunión, pero no creo que nos equivoquemos mucho si suponemos que la discusión estuvo muy centrada en el tema concreto de la reforma de la constitución, y que la delegación del Foro Cívico mantuvo su posición hasta el final.

El profundo cambio político que ese “detalle” desencadenó es de sobra conocido.

Tuve la suerte de tropezar casualmente con “Disturbing the Peace” hace muchos años, en unas circunstancias bien distintas a las actuales, y he de decir que al volver sobre los párrafos transcritos y algunos otros siento una especie de descarga eléctrica, como si de ellos emanaran unas resonancias perturbadoras. ¿Tal vez es la energía que la personalidad de Hável dejó impresa en ellos? ¿O su profunda conexión con el momento actual?

Siento que en todo Occidente, pero singularmente en España, estamos viviendo el fin de un modelo político y económico. Flota en el aire una especia de atmósfera “milenarista” – y, bien pensado, ¿qué son doce años en un milenio? -que, como no podía ser menos, impregna todos los aspectos de la convivencia social. Creo que va a venir algo nuevo y distinto, pero que el final de lo que conocemos puede ser muy duro. En esta situación, no deberíamos desaprovechar la experiencia de los que han vivido grandes cambios antes que nosotros y los han vivido de verdad, es decir, han hecho de esos cambios una experiencia vital, hasta el punto de que sus historias personales han formado un tejido único con la Historia.

Creo que, al igual que hizo Hável, todos los que queremos contribuir, en la medida de nuestras posibilidades, a una transformación profunda en todos los órdenes de a vida social debemos fijarnos unos pocos objetivos muy concretos como expresión de nuestros deseos de cambio y, en mi opinión, el primero de ellos no puede ser otro que una modificación profunda de la Ley Electoral que garantice la proporcionalidad en el reparto de escaños y la igualdad en el valor de todos los votos. La gran diversidad ideológica de nuestro país “debe defenderse y respetarse con independencia de la tendencia personal de cada uno. Por eso promuevo la reforma, para que el reflejo de esa diversidad en nuestras instituciones sea más fiel, más exacto, más justo, más proporcional, en definitiva. Y sentir por fin que esas instituciones son nuestras, que sí nos representan” (2)

Es difícil quizás encontrar un consenso amplio en otros temas, pero no creo que ningún verdadero demócrata pueda objetar a un cambio que refuerce la representatividad de nuestras instituciones de gobierno. Si lo logramos, muchos otros cambios, tanto de forma como de fondo, vendrán de la mano. Seguro.

 

(1)   Disturbing the Peace, Edit. Faber and Faber, 1990

(2)   “Participativa” – http://www.reformaleyelectoral.info/2012/03/seran-claves-andalucia-y-asturias-para.html

Foto: http://www.ceskapozice.cz/en/news/politics-policy/czech-mps-pass-draft-law-honoring-vaclav-havel

PD: Para el caso de que llegara a merecer su atención, saludo cordialmente a los agentes de policía que, al parecer, están pendientes de los díscolos en Internet.

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2 Responses to “HISTORIAS CON INTENCIÓN: VÁCLAV HAVEL”


  1. 1 emilio 26 octubre 2012 en 11:43

    Ojalá se cambiase la Ley Electoral porque, estoy de acuerdo, detrás de esa reforma vendrían otras muchas. Ahora bien, no confío nada en nadie y además, si miramos en la animosidad de las dos fuerzas políticas mayoritarias que tenemos, me convenzo cada vez más de que el español, en general, no es demócrata.
    Ojalá me equivoque


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