CORRESPONSAL EN EL INFIERNO (I’m back!)

El otro día mi amigo Braulio (v. https://escritodesdelastripas.wordpress.com/2011/11/18/color-local/

y https://escritodesdelastripas.wordpress.com/2012/12/24/corresponsal-en-el-infierno-una-oficina-inteligente/ ) me envió otra de sus crónicas sobre su nueva oficina, que a continuación reproduzco:

 ¿Quién no recuerda esos grandes exponentes del cine carcelario como “Fuga de Alcatraz”, “Brubaker” o la más añeja “Papillon”? Pues bien, ya hace algún tiempo que en nuestro edificio inteligente del barrio de Las Planchas se viene desarrollando una actividad que bien hubiera merecido unos cuantos metros en cualquiera de esas cintas: en vez de paseo por el patio del penal en rueda de presos aquí, para fomentar el desarrollo físico y frenar, en lo posible, el deterioro psíquico, lo que hacemos es subir y bajar las escaleras desde el Hall a la Sexta, al menos un par de veces al día. De verdad que las gruesas “lamas” en los tragaluces de los descansillos, las zonas de acceso restringido en cuanto intentas abandonar cualquier pasillo y las cámaras de vigilancia que se atisban a través de las ventanas, encaramadas como halcones a distintos puntos de la fachada, a veces llevan a uno a dudar de si, sin saber cómo, se ha visto envuelto en un rodaje. Tal vez en cualquier instante la orden de “¡¡¡ corten !!!” nos haga dar un respingo como un trueno. Bueno, mejor que no, no vaya a ser que a continuación salga rodando la cabeza de alguien.

Mas debo corregir lo dicho en un punto fundamental: esa cotidiana dosis de ejercicio no constituye una simple “actividad”, sino que se trata de un verdadero RITO que cumple una auténtica función integradora. En efecto, la subida por las escaleras es más que un paseo, es un “iter vital” donde, cual Camino de Santiago, vamos encontrando signos permanentes a través del tiempo que nos transmiten una confortable sensación de continuidad en el cambio y que nos ayudan a integrarnos en este pequeño universo existencial que es nuestra sede de Las Planchas: así la bola de papel de plata, rodeada de astillas de madera, en la esquina del rellano de la Segunda – ¿un altar a dedicado a alguna deidad de los bosques o de la minería -; esa mancha de café en el último vuelo de las escaleras que van a la Tercera – ¿una ofrenda del estimulante líquido a cualquier espíritu antillano? -; o ese culo de botella de plástico lleno de un líquido de color oscuro y significación aún más impenetrable que parece saludar el éxito de  nuestra ascensión al llegar a la Sexta.

 Eso sí, todo es mejorable: como un remedo de esas inolvidables películas que transcurren entre rejas, deberíamos hacer la subida y la bajada en fila, con las manos apoyadas en los hombros de nuestro predecesor. Este añadido al rito sin duda favorecería el sentimiento de unidad, de humanidad compartida frente a un oscuro – o, al menos, asaz gris – destino común.

 Y hablando de contacto humano, se me ocurre que también deberíamos agregar a esta práctica una fórmula iniciática para los recién llegados al complejo de Las Planchas: tal y como cuentan que antaño se hacía con los novatos en la Academia Militar de Zaragoza, podríamos ponerlos a recorrer el “iter vital” tal y como vinieron al mundo de cintura para abajo, agarrando cada uno a su predecesor por las partes pudendas  – no vale la corbata – y cantando al ritmo de la marcha “plátano Baloo”. Cierto que puede sonar a bromazo cuartelero de sal gorda, pero cualquiera mínimamente avezado en las disciplinas sociológicas al punto se dará cuenta de que realmente se trata de un verdadero ritual de integración en el clan. Es cierto que las mujeres quedan excluidas, pero puedo asegurar que no se trata de una cuestión de rancia caballerosidad sexista, sino de un tema meramente anatómico. Ya pensaré algo…

 Y como no hay reportaje que se precie sin un buen documento gráfico, allá va:

 elefantes

 Foto: http://cienciasstecnologia.blogspot.com.es/2012/02/animales-animados-el-libro-de-la-selva.html

Anuncios

2 Responses to “CORRESPONSAL EN EL INFIERNO (I’m back!)”


  1. 1 Diego Doblas 19 enero 2013 en 2:16

    … se te ha olvidado el clásico carcelario “Cadena perpétua” (es que me encanta esa peli), aunque la que más se asemeja a la situación de tu héroe es “1984”.
    Abrzsssssss

    • 2 José Ignacio 21 enero 2013 en 8:42

      ¡Qué alegría, Diego! Pero, ¿qué horas de escribir son esas?

      Pues no he visto “Cadena perpetua”, pero me la apunto.

      El Corresponsal en el infierno más que un héroe me parece un antihéroe. En mi caso, prácticamente una sombra perseguidora. Ha tenido bastante éxito en cierto entorno y la primera vez que intenté dar por terminadas sus crónicas hubo quienes me dijeron que el Corresponsal les caía mucho mejor que yo y que, como acabara con él, iba a tener problemas… Eso me sorprendió en extremo, porque a la vista está que el Corresponsal es un maleducado y un patán, mientras que yo soy todo un caballero. En fin, misterios del alma humana…

      Un abrazote,

      JI


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




Una frase:

"El tiempo es lo que impide que todo suceda de golpe."

ESTADÍSTICAS

  • 24,222 visitas

Categorías

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 29 seguidores


A %d blogueros les gusta esto: