HISTORIAS CON INTENCIÓN: EL NACIMIENTO DEL FEUDALISMO

“No tuteladas ya por un ejército que las guerras exteriores reclamaban en los confines, las pequeñas comunidades de aldea y provincia confiaban cada vez más, para su defensa, en los señorones que podían disponer de milicias propias. Éstos se llamaban Potentes, y van adquiriendo una mayor independencia de la autoridad central a medida que ésta se va debilitando. Tienen también una legislación que les favorece y que desde Diocleciano en adelante ha petrificado más la sociedad, ligando irrevocablemente el campesino a la tierra y a su amo, es decir, convirtiéndolo en siervo de la gleba, y el artesano, a su oficio. Ya uno nace con el propio destino, que es imposible cambiar. Quien abandona la granja o el taller, aunque logre eludir a los carabineros que en seguida le buscan, está condenado a morir de hambre porque no encuentra otro empleo. Y el rico tiene que seguir pagando impuestos, aunque enajene o  pierda la riqueza. De lo contrario, va a la cárcel.

Estas leyes, por absurdas que puedan parecer, estaban impuestas por las circunstancias. Los esqueletos que se rompen hay que escayolarlos. La escayola no impide la descomposición, pro la hace más lenta.  Todo eso, empero, es el fin de Roma, de su civilización, de su ordenamiento jurídico, que hacía de cada hombre árbitro de su suerte, le equiparaba a los demás ante la Ley, y con la ciudadanía hacía de él no sólo un súbdito sino un protagonista. Ha empezado el Medievo. El potente toma el puesto del Estado, al que se opone con mayor éxito cada vez, hasta romperlo en una miríada de feudos, cada uno con su propio señor al frente, armado hasta los dientes, dominado por una masa amorfa, mezquina e inerme, entregada a sus caprichos y sin ningún derecho ya: ni siquiera el de cambiar de profesión y residencia”.

De “Historia de Roma”, Indro Montanelli, Octava edición, Captítulo L  “EL FIN “

 

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“1. A efectos del mantenimiento del derecho de las prestaciones económicas de la Seguridad Social en las que se exija la residencia en territorio español, se entenderá que el beneficiario de dichas prestaciones, incluidos los complementos a mínimos, tiene su residencia habitual en España aun cuando haya tenido estancias en el extranjero siempre que éstas no superen los 90 días a lo largo de cada año natural, o cuando la ausencia de territorio español esté motivada por causas de enfermedad debidamente justificadas.

No obstante lo dispuesto en el párrafo anterior, a efectos de las prestaciones y subsidios por desempleo, será de aplicación lo que determine su normativa específica.

2. A efectos del mantenimiento del derecho de las prestaciones sanitarias en las que se exija la residencia en territorio español, se entenderá que el beneficiario de dichas prestaciones tiene su residencia habitual en España aun cuando haya tenido estancias en el extranjero siempre que éstas no superen los 90 días a lo largo de cada año natural”.

De la Ley General de Seguridad Social,  Disposición adicional sexagésima quinta “Pérdida de residencia a efectos de prestaciones de la Seguridad Social, incluidos los complementos a mínimos” introducida, con efectos de 1 de enero de 2014 y vigencia indefinida, por el apartado siete de la disposición final cuarta de la Ley 22/2013, de 23 de diciembre, de Presupuestos Generales del Estado para el año 2014 («B.O.E.» 26 diciembre). Fuente: Noticias Jurídicas – http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/rdleg1-1994.t3.html#da65

Pues bien, amable lector, si sustituimos “ejército” por “fondos destinados a los bancos para que éstos a su vez nos los presten, así como a pagar los intereses de tales préstamos”, “señorones” por “seguros médicos privados” y “siervos de la gleba” por todos los que son más o menos como el lector y el que suscribe, creo que los paralelismos son notables. Eso sí, salvo en un punto: es evidente que en el Bajo Imperio Romano se trataba a los ricos bastante peor que ahora. Y es que, en el fondo, siempre acaba uno encontrando consuelo en el progreso de la Civilización.

Foto: natureduca.com

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2 Responses to “HISTORIAS CON INTENCIÓN: EL NACIMIENTO DEL FEUDALISMO”


  1. 1 Troglo 14 enero 2014 en 20:46

    Si los traidores de Cartago no hubiesen detenido el avance de Anibal Barca, hoy otro gallo nos cantaria,
    Toda nuestra historia está teñida de corruptos y borbones valga la redundancia.

    • 2 José Ignacio 15 enero 2014 en 8:41

      ¡¡¡¡¡TROGLO!!!!! ¡¡¡¡¡POR DIOS!!!! ¿Cómo te permites usar esta casta página para tan siquiera insinuar algo que pueda empañar el prestigio de la Casa Real? ¡¡¡Qué escándalo!!! ¡¡¡Qué sofoco!!! ¡¡¡Ah!!! ¡¡¡El vahído!!! ¡¡¡Que me da el vahído…!!!


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