ARQUEOLOGÍA DE LA SEMEJANZA (III) CALIPATIRA

Pancracio

Los Juegos Olímpicos de la antigüedad se celebraban en la ciudad de Olimpia cada cuatro años, desde el 776 a.C. hasta que el emperador Teodosio los abolió en el 394 de nuestra era.

En su origen tuvieron un significado religioso de reconocimiento a los dioses y principalmente a Zeus. Tras la conquista romana y el advenimiento del imperio pasaron a desempeñar una función de veneración del emperador, por lo que el emperador Teodosio I, tras decretar la adopción del cristianismo como única religión del imperio, acabó prohibiéndolos, poco simpatizante de la tradición pagana.

Durante su vigencia las reglas de los Juegos Olímpicos fueron muy claras y, como veremos, muy severas: sólo podían participar los hombres libres y las mujeres no sólo es que no podían competir (para ellas existían los Juegos Hereos), es que ni tan siquiera podían presenciarlos, ya que los atletas competían desnudos. La única curiosa excepción fueron las carreras de cuádrigas, en que las mujeres no competían físicamente, pero podían ser proclamadas vencedoras como propietarias de los caballos. De esta forma, mujeres como Cinisca de Esparta se integraron en el elenco de campeones olímpicos de la antigüedad. Pero ese no fue el caso de Calipatira, también conocida como Ferenice de Rodas, que vivió en el s.V a.C.

Calipatira perteneció a una saga de lo que hoy llamaríamos “deportistas de élite”. Fue hija y hermana de Diagoras y Dorieo, dos campeones de la disciplina de «pancracio», y madre de Pisírrodo, competidor olímpico en la misma. Por cierto, el pancracio era una combinación de boxeo griego antiguo, patadas y lucha con reglas mucho más laxas que las de las modernas artes marciales y modernamente el término se usa a veces como sinónimo de “lucha libre”.

Pues bien, según relata la crónica del viajero Pausanias, Calipatira se disfrazó de hombre y se hizo pasar por el entrenador de su hijo para verlo competir en los Juegos Olímpicos.

Digno vástago de una familia de campeones, Pisírrodo se proclamó vencedor, pero cuando Calipatira, llevada por su natural alegría, saltó a la arena para abrazar a su hijo, se enganchó la túnica en la valla que delimitaba el “banquillo” de los entrenadores y su cuerpo desnudo quedó expuesto ante la multitud.

Como hemos adelantado, las consecuencias previstas para su transgresión eran terribles, ya que el castigo reservado a las mujeres que infringiesen la ley era morir despeñadas por el monte Tipeo. No obstante, por fortuna, en consideración a que Calipatira era hija, hermana y madre de campeones olímpicos se le perdonó la vida.

Eso sí, para evitar que se repitiera la situación se promulgó una nueva norma que obligaba también a los entrenadores a ir desnudos.

Créditos:

https://www.univision.com/explora/por-que-terminaron-los-juegos-olimpicos-antiguos

https://es.wikipedia.org/wiki/Ferenice_de_Rodas

Foto: https://es.wikipedia.org/wiki/Juegos_Ol%C3%ADmpicos_en_la_Antig%C3%BCedad#/media/Archivo:Pankration_Met_16.71.jpg

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